Prólogo
Buenas noches, Lanu. Es un placer estar contigo nuevamente.
Antes que nada, me gustaría compartir una historia.
Hace aproximadamente 4.600 millones de años, el colapso gravitacional de una enorme nube de gas y polvo interestelar formó nuestro Sol. Menos de 100 millones de años después, la Tierra se formó, junto a Venus y Marte.
En esa misma época, otro planeta, Theia, colisionó con la proto-Tierra, y de esa colisión nacieron la Luna y la Tierra tal como las conocemos hoy. El Sol nos da la vida, y la Luna, con su influencia gravitacional, estabiliza nuestra rotación, el movimiento de las placas tectónicas y las estaciones del año, permitiendo que la vida prospere.
En ese largo baile entre la Luna y el Sol, tras 1.000 millones de años, surgió la primera forma de vida en el planeta. Fueron necesarios 2.000 millones de años más para que la vida comenzara a volverse más compleja, y los primeros seres unicelulares se unieron entre sí, formando los primeros organismos multicelulares, cada uno con su función. A partir de entonces, la vida se diversificó y se adaptó a cada entorno que alcanzó, hasta llegar a donde estamos hoy.
Hace aproximadamente 2 millones de años, los primeros homínidos comenzaron a caminar por el planeta. Y hace 300.000 años, los primeros humanos modernos. Las civilizaciones más antiguas de las que tenemos registro comenzaron a surgir hace apenas 10.000 años, y la escritura, hace apenas 5.000 años, tras los primeros asentamientos.
4.600 millones de años desde la formación del Sol.
3.600 millones de años desde el inicio de la vida.
2 millones de años desde los primeros homínidos.
300.000 años desde los primeros humanos modernos, y apenas 5.000 desde que aprendimos a escribir.
La escritura surgió como forma de eternizar la palabra, para que no pudiera ser alterada, y que su significado fuese recordado a través de las eras, aun después de la muerte de quien la pronunció.
De toda nuestra historia — la que nos permite tener esta conversación — fuimos capaces de registrar para la posteridad menos del 1,5%. El resto está olvidado.
Por ahora.
La historia que quiero contar es una de las pocas, de antes de la escritura. Fue olvidada durante milenios. Una historia que comenzó antes del nacimiento de los primeros dioses y que los inspiró. Que los reunió y los hizo prometer usar el conocimiento adquirido en nombre de sus hermanos, para intentar aliviar el dolor de la humanidad en un mundo hostil.