Bodhisattva

En el budismo Mahayana, el ser que, pudiendo entrar en el nirvana, aplaza voluntariamente su propia liberación final por compasión, haciendo el voto de permanecer hasta que todos los seres sean liberados.

Bodhisattva Padmapani (Avalokiteśvara, la compasión) — mural de la Cueva 1 de Ajanta, India (~s. V).
Bodhisattva Padmapani (Avalokiteśvara, la compasión) — mural de la Cueva 1 de Ajanta, India (~s. V).Dominio público vía Wikimedia Commons

Qué es

Un bodhisattva (del sánscrito bodhi, “despertar”, + sattva, “ser” — literalmente “ser de despertar”) es, en el budismo, aquel que recorre el camino hacia el estado de Buddha. En el budismo Mahayana (“Gran Vehículo”), el término adquiere su sentido más célebre: el bodhisattva es el ser que, habiendo madurado hasta poder entrar en el nirvana y cerrar el ciclo de renacimientos, aplaza voluntariamente su propia liberación final por compasión, haciendo el voto de permanecer en el mundo del sufrimiento hasta que todos los seres estén libres.

El nombre aparece con varias grafías — bodhisattva, bodisatva, bodhisatva, bodhisattwa — todas transliteraciones del mismo término; la diferencia es solo de escritura, no de significado.

El voto y la bodhicitta

Lo que define al bodhisattva no es un poder, sino una intención: la bodhicitta, la “mente del despertar” — la aspiración de alcanzar la iluminación no para sí, sino para el bien de todos. De esa aspiración nace el voto del bodhisattva, cuya formulación clásica dice, en esencia:

“Por innumerables que sean los seres, hago el voto de liberarlos a todos.”

Es una inversión deliberada de la meta de liberación individual: en lugar de escapar del mundo, el bodhisattva elige volver a él, encarnación tras encarnación, como quien se niega a cruzar la puerta mientras quede alguien atrás.

Las seis perfecciones

El camino del bodhisattva se cultiva mediante las seis pāramitās (“perfecciones”):

  1. Dāna — generosidad
  2. Śīla — conducta ética
  3. Kṣānti — paciencia
  4. Vīrya — energía, diligencia
  5. Dhyāna — concentración meditativa
  6. Prajñā — la sabiduría que ve la vacuidad

La última, prajñā, es lo que distingue la compasión del bodhisattva del mero sentimentalismo: auxilia viendo la verdadera naturaleza de las cosas, sin apegarse a ellas.

Grandes bodhisattvas

La tradición venera figuras-modelo, entendidas tanto como seres históricos como principios:

  • Avalokiteśvara (Guanyin en China, Chenrezig en el Tíbet) — la compasión.
  • Mañjuśrī — la sabiduría, representado con la espada que corta la ignorancia.
  • Kṣitigarbha (Jizō) — el que desciende a los infiernos para socorrer a los condenados.
  • Maitreya — el bodhisattva que será el próximo Buddha de nuestra era.

En “La Voz del Silencio”

Helena Blavatsky dedicó el tercer fragmento de La Voz del Silencio (1889) — “Los Siete Portales” — precisamente a la elección del bodhisattva. Contrapone dos caminos:

  • La vestidura del Dharmakaya, del Pratyeka Buddha, que se libera solo para sí mismo;
  • Y la vestidura del Nirmanakaya, del bodhisattva de compasión, que renuncia al Nirvana para permanecer ayudando al mundo.

La frase que ella inmortalizó resume el ideal:

“Deja que tu alma preste oído a todo grito de dolor, como la flor de loto desnuda su corazón para beber el sol de la mañana. No dejes que el sol ardiente seque una sola lágrima de dolor antes de que tú mismo la hayas enjugado de los ojos del que sufre.”

Para Blavatsky, el bodhisattva es la prueba viva de que la sabiduría más alta y la compasión más total son una misma cosa — tema que la Teosofía adoptó como uno de sus ejes.

Perspectiva del juego

La figura del bodhisattva — el ser despierto que podría partir y elige quedarse — resuena directamente en la lógica de los Mensageiros do Vento y en la alianza de Aurora con Ereshkigal: actuar en el mundo herido en vez de trascenderlo. Es el mismo gesto que, en otras tradiciones de la Wiki, aparece bajo otros nombres.

Véase también